Ted Lasso Temporada 4: ¿El Regreso que Todos Esperaban?

La exitosa serie de Apple TV, *Ted Lasso*, ha hecho su regreso triunfal tras tres años desde su conclusión, marcando una especie de gira de despedida antes de que los fanáticos tengan tiempo de echarlo de menos. El programa, que combina humor y ternura, sigue al carismático entrenador de fútbol americano Ted Lasso, quien es contratado para dirigir un club de fútbol inglés sumido en dificultades. La cuarta temporada, que se estrenó el 5 de agosto, lleva a Lasso, interpretado por Jason Sudeikis, de vuelta al Atlántico para guiar al recién formado equipo femenino de AFC Richmond. Sin embargo, la premisa de esta nueva entrega no termina de cuajar del todo, presentando un desafío distintivo para el protagonista y su enfoque habitual.

La temporada arranca con una inesperada y cómica situación: Ted Lasso trabaja como cajero en un supermercado en el Medio Oeste, varios años después de los eventos de la tercera temporada. Aunque disfruta pasar tiempo con su hijo, Henry, su vida cotidiana se siente aburrida, lo que lo lleva a robar snacks por aburrimiento. Afortunadamente, su antigua jefa, Rebecca, junto a sus compañeros Keeley y Higgins, llegan para convencerlo de que asuma nuevamente el rol de director técnico, esta vez de las Lady Greyhounds. A pesar de su falta de experiencia en el fútbol femenino, Ted es el candidato número uno en la mente de Rebecca, y la decisión de su exesposa, Michelle, de mudarse a Londres con ellos refuerza la ilusión de una nueva etapa.

La cuarta temporada mantiene prácticamente intacto el elenco original, con personajes como el enérgico Roy Kent y el volátil Jamie Tartt, pero introduce nuevos desafíos en la dinámica del equipo. Roy asume el cargo de entrenador del equipo masculino mientras Ted navega su nueva entidad, las Lady Greyhounds. Con el trasfondo de la desigualdad de género y el sexismo en el deporte, tanto Rebecca como Keeley enfrentan dificultades al intentar conseguir soporte financiero para el nuevo equipo. El viaje de Lasso a entender y conectar con el equipo femenino presenta un reto diferente, especialmente al intentar ganarse la confianza de la asistente entrenadora Alice, un personaje que representa una voz robusta en un entorno habitualmente dominado por hombres.

El esquema de *Ted Lasso* se basa en la evolución de la masculinidad, pero esta tercera reaparición deja interrogantes sobre cómo se implementará esa dinámica en un contexto predominantemente femenino. Mientras que Ted puede ser visto como un mentor o figura de apoyo, también puede caer en la trampa del paternalismo, lo que obligaría al guion a encontrar un equilibrio delicado. En los primeros episodios, la interacción de Ted con las jugadoras es escasa, dando la impresión de que el personaje principal queda relegado, lo que presenta el riesgo de distanciar al público femenino que ha sido fundamental en el éxito inicial de la serie.

A medida que *Ted Lasso* avanza, se nota que, a pesar de los intentos de abordar el sexismo en el deporte, las interacciones entre personajes femeninos todavía requieren mayor desarrollo. Aunque incluyen interpretaciones memorables por parte de Waddingham y Temple, la narrativa de Rebecca y Keeley no logra profundizar en la complejidad de sus roles dentro de la industria. Con guionistas y directoras en el equipo, la serie parece esforzarse por evolucionar, pero el punto fuerte del elenco sigue siendo la conexión masculina. La nueva entrega sugiere que si se desea ofrecer una verdadera representación de mujeres atletas, será preciso contar con un nuevo tipo de mentor que inspire a estas nuevas generaciones, y la figura de Ted Lasso, aunque entrañable, puede que no sea la respuesta ideal.