La reciente final disputada en el Estadio de La Cartuja dejó a los aficionados del Real Betis exultantes tras una victoria crucial por 1-0 sobre el Real Madrid. El choque estuvo marcado por un par de decisiones controvertidas que han generado un intenso debate entre los seguidores de ambos equipos. El encuentro llevó emoción hasta el último instante, cuando el astro francés Kylian Mbappé falló un penalti que podría haber cambiado el desenlace del partido. La actuación del árbitro, Martínez Montoro, y su equipo de VAR será analizada en profundidad por expertos que buscan despejar las dudas que surgieron durante el emocionante encuentro.
El minuto 53 fue un punto crítico en el partido cuando el jugador del Betis, Guller, realizó una entrada contundente sobre Marc Roca que, por su naturaleza y repetición, merecía ser sancionada con tarjeta amarilla, lo que hubiera significado su segunda expulsión del encuentro. Sin embargo, el árbitro decidió no mostrar la tarjeta, lo que causó frustración entre los jugadores del Real Madrid y sus aficionados. Muchos vieron esta omisión como un error a considerar, destacando que la falta merecía una sanción más severa y la expulsión del jugador turco.
El segundo momento polémico llegó en el minuto 87, cuando el Real Madrid anotó un gol que inicialmente fue validado por el árbitro pero que posteriormente fue anulado tras la revisión del VAR. El equipo merengue celebró el tanto durante unos instantes hasta que se informó de la decisión que consideró fuera de juego del delantero Espí, que interfirió en la jugada antes de la anotación. La decisión fue recibida con alivio por parte de los jugadores del Betis, quienes se mantuvieron firmes en su defensa, mientras que los madridistas dejaron fluir su descontento al considerar que el gol fue, a su parecer, válido.
Ya en el tiempo de descuento, en el minuto 93, otro incidente dejó sin aliento a los espectadores. El defensa Natan cometió una falta clara sobre Vinicius dentro del área que, de acuerdo con la interpretación del árbitro Hernández Hernández, merecía un penalti. El árbitro acertó no solo en la decisión de sancionar la falta, sino también en mostrar la tarjeta amarilla al defensor, una decisión que fue recibida con vitriólico aplauso por parte de los aficionados del Madrid, que pedían justicia tras las decisiones previas.
Finalmente, el drama del encuentro alcanzó su clímax cuando Mbappé se posicionó para ejecutar el penalti que podría haber igualado el marcador. Sin embargo, su disparo se fue desviado, lo que dejó boquiabiertos a muchos en la grada. La posterior revisión del VAR para confirmar que no hubo invasión del área por parte de los jugadores del Betis pudo calmar a algunos en el entorno madridista, ya que Bartra había estado muy cerca del punto de penalti, pero no la pisó, lo que justificó la decisión final. La controversia en torno a las decisiones del árbitro, sin duda, será tema de discusión durante días en el mundo del fútbol.




