La situación actual en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha generado una gran controversia tras la resolución del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) respecto al caso del C.D. Numancia y su rival, el Fabril. Después de varios meses de espera y debates, el TAD confirmó que el Fabril incurrió en alineación indebida al no incluir a Hugo Torres en la lista de suplentes en el partido disputado el 13 de diciembre de 2025 en Los Pajaritos. Esta decisión ha alterado la clasificación final de la fase regular de la Segunda Federación, colocando al Numancia en la tercera posición, pero, sorprendentemente, la RFEF ha decidido no repetir el playoff que determinaría el ascenso de equipos a la Primera Federación, lo que ha generado un clima de frustración e incertidumbre entre los clubes involucrados.
El Numancia, que antes de esta resolución terminó su temporada regular como cuarto, se vio perjudicado tras ser eliminado en semifinales del playoff por el Poblense. La decisión del TAD, que otorgó los tres puntos del partido contra el Fabril al Numancia, debería haber alterado su trayectoria en la fase de ascenso. Sin embargo, el Juez de Competición de la RFEF ha decidido que, a pesar de modificar la clasificación, no se repetirá el playoff y, además, han desestimado las solicitudes del Numancia de obtener una plaza extraordinaria en la Primera Federación para la temporada 2026/27, lo que deja al club soriano sumido en la incertidumbre sobre su futuro competitivo.
El impacto de esta polémica decisión no se limita solamente al Numancia. La situación también afecta a la eliminatoria final de ascenso entre la Balompédica Conquense y la Unión Deportiva Ourense, que se enfrentarán este domingo. Con la modificación en la clasificación, la UD Ourense ha descendido a la cuarta posición, lo que cambia las reglas del juego para este crucial partido. La Conquense, que se benefició del movimiento en la tabla, ahora tiene la ventaja de avanzar a la Primera Federación sin necesidad de una tanda de penaltis, lo que ha contribuido al descontento del club gallego.
La reacción de la UD Ourense no se ha hecho esperar, expresando su asombro y desaprobación en un comunicado oficial. El club remarcó que el hecho de no haber sido informado de estas modificaciones antes de su último partido permitió que alinearan jugadores menos habituales. Esta situación ha suscitado críticas por la falta de claridad y la inestabilidad generada por decisiones que alteran el transcurso de las competiciones en etapas tan avanzadas. La incertidumbre sobre las regulaciones y su aplicación práctica han llevado a cuestionar la credibilidad de la RFEF en la gestión de estos eventos.
Por si fuera poco, este conflicto se suma a otras irregularidades en el ámbito de las fases de ascenso en el fútbol español. La RFEF ha lidiado con diversos problemas, incluyendo malinterpretaciones en la normativa que llevaron a situaciones complicadas como el triple empate en otra categoría. La falta de una resolución clara y coherente en estos casos no solo afecta a los equipos en competición, sino que también debilita la confianza de los aficionados en la integridad de las decisiones arbitrales y de la propia federación. Con la temporada avanzando y frente a la inminente resolución de la justicia ordinaria, el futuro del Numancia y el desenlace de la eliminatoria entre Conquense y Ourense quedará por ver.




