El martes, Buenos Aires vibró al ritmo de los festejos en una emotiva despedida a Lionel Messi, el ícono del fútbol argentino que, tras más de dos décadas defendiendo la camiseta celeste y blanca, se despidió con un impresionante espectáculo en el Estadio Monumental. La fiesta de agradecimiento rindió homenaje al capitán de la selección nacional, quien se mostró visiblemente emocionado mientras se entonaba el himno argentino. Ante 85,000 espectadores, los fuegos artificiales y las canciones brotaban como un torrente de emociones, reflejando el cariño de todos los presentes hacia Messi, conocido cariñosamente como «La Pulga».
La jornada estuvo marcada por momentos conmovedores, desde el despliegue de una gigantesca camiseta conmemorativa hasta el intenso canto popular que resonó en el Monumental: «vení, vení, cantá conmigo, que de la mano de Leo Messi todos la vuelta vamos a dar». Este tributo no solo fue un acontecimiento futbolístico, sino una celebración cultural, donde el pasado reciente se entrelazó con el presente, destacándose la presencia de leyendas del fútbol argentino, como campeones mundiales de ediciones pasadas, quienes se unieron para rendir homenaje al máximo goleador histórico de la selección nacional.
Uno de los momentos más significativos de la despedida fue cuando Messi salió al campo junto a sus tres hijos, recibiendo el afecto no solo de su afición, sino también de su esposa, Antonela Roccuzzo, y de su madre, Celia Cuccittin, desde un palco. El seleccionador argentino, Lionel Scaloni, también se mostró afectado por la ocasión, rompiendo en llanto al escuchar el himno nacional cantado por un excombatiente de la Guerra de las Malvinas. Este emotivo acto simbolizó no solo la admiración hacia Messi, sino también el amor profundo y la historia compartida entre él y su país.
A pesar de la emoción, el encuentro amistoso con Benín se retrasó media hora, convirtiéndose en un evento inolvidable no solo para los que presenciaron el partido, sino también para los jugadores rivales, quienes admitieron sentirse agradecidos de formar parte de la celebración. El defensor del equipo africano, Mohamed Tijani, expresó que no existía un verdadero plan para defenderse de Messi, invitando a todos a disfrutar del partido en vez de enfocarse en rivalidades. La despedida no solo fue para Messi, sino también para el vicecapitán Nicolás Otamendi, quien también se prepara para un nuevo capítulo en su carrera.
Lionel Messi, quien deja el fútbol internacional después de una carrera plena de éxitos y desafíos, ha entablado un vínculo especial con sus compatriotas a lo largo de los años. La persistencia del astro, a pesar de las adversidades, ha sido crucial para construir su legado. Con dos Copas América, una Finalissima y la tan anhelada Copa del Mundo en Catar, su trayectoria ha sido un viaje de triunfos y derrotas que ha resonado en los corazones de los argentinos. Ahora, mientras Messi se enfoca en su contrato con el Inter Miami hasta 2028, el país entero se prepara para un futuro sin su capitán, pero con la esperanza de un nuevo amanecer en el fútbol argentino.



