Bartomeu responde: ¿Realmente arruinó al Barça en su mandato?

Josep Maria Bartomeu, expresidente del FC Barcelona, ha decidido romper su silencio y defender su legado en el club tras las críticas constantes de la actual junta presidida por Joan Laporta. Durante una reciente entrevista, Bartomeu enfatizó que no arruinó al Barcelona, señalando que los problemas financieros del club fueron exacerbados por la pandemia de Covid-19, que provocó la pérdida de alrededor de 500 millones de euros en ingresos. Según él, este es un punto que muchas voces dentro de la directiva actual ignoran deliberadamente para crear un relato que justifique las decisiones tomadas a posteriori. Bartomeu considera asombroso que, a más de cinco años de su mandato, persista una narrativa que considera interesada y poco fundamentada, cuya intención sería deslegitimar su gestión y ocultar los problemas actuales del club que necesitan soluciones urgentes.

El exmandatario no dudó en destacar que, sin los efectos negativos de la pandemia, el Barça habría cerrado su ejercicio 2020 con un récord de ingresos por encima de 1.100 millones de euros, y que, bajo su liderazgo, el club alcanzó numerosas victorias en diversas competiciones. Bartomeu argumentó que el éxito de un club como Barcelona está inevitablemente vinculado a su capacidad económica; sin embargo, también admitió que el Barça necesita una renovación generacional en la plantilla que le permita recuperar su competitividad. Para él, la actual crisis económica del club se debe a varios factores, no solo a la administración anterior, y la transición de los jugadores emblemáticos del equipo era imperativa en un contexto de cambio.

Un punto crucial en la controversia actual proviene de las acusaciones de Laporta sobre las supuestas pérdidas que Bartomeu dejó al club, las cuales, según el actual presidente, se elevaron a 555 millones de euros. Bartomeu rechazó vehemente esta afirmación, alegando que las cifras han sido inflacionadas y que, de hecho, las auditorías han confirmado que las pérdidas reales son de 283 millones. Esta discrepancia pone de relieve no solo la batalla de narrativas que sostiene cada facción en el Barcelona, sino también el impacto que estas cifras podrían tener sobre la capacidad del actual liderazgo para realizar una gestión efectiva y recuperar la estabilidad financiera necesaria en un entorno tan competitivo.

A lo largo de la entrevista, Bartomeu reflexionó sobre sus decisiones durante su mandato, incluyendo las polémicas renovaciones de jugadores y el manejo de salarios en un periodo de crisis. Aunque reconoció que algunos de estos movimientos pueden haber desbordado la capacidad económica del club a largo plazo, defendió la lógica detrás de blindar a jugadores como Lionel Messi cuando la presión por su salida se intensificó. Sin embargo, también admitió que el contexto del fútbol ha cambiado contribuido a un aumento de costos que puede haber sido excesivo en algún momento, lo que llevó a la actual delicada situación económica y competitiva del FC Barcelona.

Por último, Bartomeu no evadió la responsabilidad y los desafíos que enfrentó, como la salida de Messi y el impacto que tuvo en la esencia del club. Consideró que su decisión de retener al astro argentino a pesar de sus deseos de marchar fue necesaria en su momento, aunque ahora se vislumbra como un error tras su dolorosa partida al PSG. Además, hizo un fuerte llamado a la unidad y a una visión a largo plazo para que el Barcelona pueda superar la tormenta actual, sugiriendo que el fútbol debe ser gestionado de manera profesional y no caer en la política o en la búsqueda de culpables. La estabilidad del club, resaltó, debería estar por encima de cualquier estrategia de desprestigio.