En un giro que ha sorprendido a muchos en el mundo del fútbol, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ha decidido romper con el consenso general que se ha formado en torno a la gestión de Gianni Infantino en la FIFA. En medio de la creciente ola de críticas y condenas procedentes de diversas confederaciones, incluida la UEFA y la Conmebol, la AFA, liderada por Claudio ‘Chiqui’ Tapia, ha optado por manifestar su respaldo incondicional hacia el presidente de la FIFA. El apoyo se evidencia a través de un comunicado oficial en el que destacan la «solidez institucional» de Infantino, una movida que parece pretender posicionarse como un aliado en tiempos de turbulencia para el directivo suizo.
La carta abierta, que está claramente dirigida a reafirmar la confianza en la gestión de Infantino, subraya los logros alcanzados durante su mandato de diez años, centrándose en la promoción del desarrollo del fútbol a nivel mundial. La AFA califica su gobernanza como «clara y transparente», un enfoque que contrasta bruscamente con las afirmaciones de numerosas federaciones que acusaron prácticas opacas y decisiones controvertidas. Este respaldo institucional es un claro mensaje en un entorno donde el silencio o la negativa predominan, lo que aumenta la relevancia del apoyo argentino.
Uno de los puntos destacados en el comunicado es la decisión de revocar el proyecto de privatización del Mundial, una propuesta que había generado considerable incertidumbre entre las federaciones y que fue vista como una amenaza para la integridad del torneo. La AFA no solo aplaude esta decisión, sino que también resalta la capacidad de Infantino para reconocer sus errores, una actitud poco común en el ámbito del deporte profesional, donde el orgullo a menudo se antepone a la autocrítica.
La AFA también enfatiza que la administración de Infantino ha permitido una transformación significativa dentro de la FIFA, abriendo canales de comunicación más directos y accesibles para las diversas asociaciones. Este argumento refuerza la idea de una comunidad unida dentro del fútbol global, que busca mejorar tanto la calidad del deporte como la vida de aquellos que lo practican. La percepción de que Infantino prioriza la inclusión parece ser otro factor que ha pesado en la decisión de la AFA de apoyarlo.
De cara al Congreso de la FIFA programado para marzo de 2027, la AFA concluye su mensaje de apoyo con un llamado claro a continuar bajo el liderazgo de Infantino. Esto no solo establece una posición política en el seno de la FIFA, sino que también invita a otras federaciones a reconsiderar sus posturas frente a un dirigente cuya gestión ha sido objeto de controversia. En un contexto futbolístico complicado, la decisión de la AFA destaca el dilema entre la estabilidad institucional y las demandas de mayor transparencia y ética en la gobernanza del deporte.




