La llegada de Dick Advocaat como entrenador de la selección de Curazao marca un hito en la historia del fútbol caribeño. Con una trayectoria impresionante que incluye participación en dos Copas Mundiales y experiencia al frente de ocho selecciones y 14 clubes, Advocaat se convierte en el timonel más veterano en la historia de los Mundiales. A los 78 años, el conocido como «el pequeño general» sigue siendo un referente en el ámbito futbolístico, habiendo dejado una huella imborrable en la selección de Países Bajos junto a Rinus Michels. La combinación entre su vasta experiencia y el potencial de la joven selección de Curazao representa una oportunidad única para el fútbol en la isla, que vibró con la noticia de su llegada al mando.
La historia de cómo Curazao logró clasificar al Mundial de 2026 es tanto sorprendente como inspiradora. Cuando se fundó la selección en 2011, el camino parecía una quimera, con escasos recursos y un plantel de jugadores amateurs. Sin embargo, la federación decidió mirar hacia los Países Bajos, donde residen muchos descendientes de curazoleños. A través de un minucioso proceso de captación y con la colaboración de figuras como Patrick Kluivert y Guus Hiddink, lograron empezar a formar un equipo competitivo. Esta estrategia fue clave para atraer a jugadores de la Eredivisie, que vieron en Curazao una alternativa viable para lucir sus talentos en la escena internacional.
El proceso no estuvo exento de dificultades. A pesar de la llegada de futbolistas prometedores como Leandro Bacuna y Eloy Room, Curazao no logró avanzar en las fases clasificatorias de los Mundiales de 2018 y 2022. Sin embargo, el actual presidente de la Federación de Curazao implementó un enfoque innovador al asegurar un patrocinio crucial y buscar un nombre destacado para dirigir el equipo. Tras algunos intentos fallidos, logró incorporar a Dick Advocaat, quien, con su liderazgo firme, se convirtió en la pieza clave para guiar a la selección hacia la historia.
La etapa de Advocaat con Curazao ha estado marcada por dramáticos altibajos. Su ausencia en el crucial partido contra Jamaica, donde demostró su compromiso conectándose por teléfono con el equipo, es un testimonio de su dedicación. El empate obtenido en ese encuentro no solo aseguró la clasificación al Mundial, sino que cimentó la leyenda del entrenador. Sin embargo, la salud de su hija obligó a Advocaat a dar un paso atrás, momento en el cual la presión recayó sobre los jugadores. Fue su unidad y deseo colectivo de tenerlo de vuelta lo que permitió que el «pequeño general» regresara para enfrentar el desafío de su tercer Mundial, recordando su debut en 1994.
Con un combinado que mezcla la veteranía y el talento emergente, Advocaat, junto a figuras como Jurgen Locadia, busca no solo competir, sino también dejar su huella en la historia de Curazao durante el Mundial. Locadia, con su rica trayectoria en el fútbol europeo y una conexión especial con Advocaat, desea anotar el primer gol de la selección en un Mundial. La atmósfera en el grupo es de optimismo y determinación, ya que estos «viejos rockeros» están preparados para dejar todo en el terreno de juego. La mirada del mundo estará atenta al desempeño de Curazao, un equipo que, bajo el mando de un técnico experimentado y la pasión de sus jugadores, aspira a superar barreras y hacer historia.




