La euforia era palpable en el ambiente tras la victoria de la Real Sociedad en la Copa del Rey 2026. Pellegrino Matarazzo, el entrenador estadounidense de ascendencia italiana, no pudo ocultar su felicidad al término del partido en la Cartuja. Desde su llegada, ha logrado transformar por completo al equipo donostiarra, que había pasado de ser un conjunto perdedor bajo el mando de Sergio Francisco a un grupo que ha encontrado el éxito de la mano de Matarazzo. Con una destacada actuación en la tanda de penaltis, el portero Unai Marrero se erigió como el héroe del encuentro, deteniendo los lanzamientos de Sorloth y Julián Álvarez, lo que permitió a la Real Sociedad sumar su cuarto título copero a la larga historia del club.
En la rueda de prensa posterior a la victoria, Matarazzo expresó su emoción al valorar el título: «Fue el momento en el que me di cuenta de que esto es real, que estaba pasando». En su alocución, resaltó la importancia de la confianza que deposita en sus jugadores y la energía contagiosa que se sintió en la final. Matarazzo dedicó un especial reconocimiento a Unai Marrero, quien no solo fue fundamental en la tanda de penaltis, sino que también destacó durante el partido, llevando consigo la pasión de los hinchas. «No había promesa a Marrero de que jugaría, simplemente le dije que confiaba en él y me gusta darle confianza a los jugadores», añadió el técnico.
El entrenador de la Real Sociedad también fue consultado sobre los factores que contribuyeron a su victoria, y no dudó en resaltar el carácter y el orgullo del equipo, así como la vitalidad del apoyo de sus aficionados, con un efusivo «Eskerrik Asko». «Controlamos el partido, supimos recomponernos en los momentos difíciles y eso es lo que hace que este equipo sea tan especial», declaró Matarazzo, evidenciando el gran trabajo que ha realizado tanto él como su cuerpo técnico y los jugadores en conjunto.
Además de celebrar el triunfo, Matarazzo reflexionó sobre su impacto en la afición realista, afirmando que hacer feliz a la gente es uno de los aspectos más gratificantes de su carrera: «Es el momento más importante de mi vida. Estoy muy feliz por estos jugadores, este staff y este club». Con humildad y reconocimiento a las figuras que le precedieron, el coach se mostró agradecido de estar escribiendo su propio capítulo en la historia del club, comparándose con leyendas como Toschak e Imanol Alguacil.
Finalmente, ante la posibilidad de que su equipo luche por un lugar en la Champions League, Matarazzo se mostró ambicioso y decidido: «Siempre intentamos llegar al máximo. Con esto nos clasificamos para Europa, pero espero que sigamos siendo ambiciosos, porque todavía tenemos siete partidos en LaLiga». Su optimismo es reflejo de la atmósfera renovada que pulula dentro del vestuario, en donde la ilusión por lograr una histórica clasificación europea sigue latente. Mientras tanto, el portero Unai Marrero también desbordaba felicidad tras recibir el premio a MVP, expresando su incredulidad sobre el logro: «El chico que soñaba de pequeño ha logrado un sueño».




