El fútbol español está de luto tras enterarse del infarto de miocardio que sufrió Julen Guerrero, leyenda del Athletic Club y de la selección nacional, el pasado domingo. Guerrero, de 52 años, se sintió indispuesto durante una visita a Bilbao y fue ingresado en el hospital de Basurto, donde permaneció bajo observación médica varios días. Su evolución ha sido positiva, lo que le ha permitido recibir el alta médica, aunque su estado ha generado una gran preocupación entre sus seguidores y la comunidad futbolística.
Julen Guerrero es recordado como uno de los grandes emblemas del Athletic Club, equipo en el que debutó en 1992 cuando apenas tenía 18 años. A lo largo de sus 14 temporadas en la máxima categoría del fútbol español, Guerrero se ganó el respeto y cariño de los aficionados al marcar 116 goles. Su lealtad al club, a pesar de recibir ofertas tentadoras de grandes equipos internacionales, lo convirtió en un símbolo de fidelidad y pasión por los colores rojiblancos.
El exfutbolista también dejó una huella importante en la selección española, defendiendo la camiseta nacional en 41 partidos y anotando 13 goles. Participó en una Eurocopa y en dos Copas del Mundo, dejando recuerdos imborrables en las competiciones internacionales. Su carrera como internacional lo consolidó como uno de los jugadores más destacados de su generación, y su visión del juego sigue influenciando a nuevas generaciones de futbolistas.
Tras su retiro en 2006, Guerrero continuó vinculado al mundo del fútbol. Comenzó su carrera como entrenador en el Athletic antes de mudarse a Málaga, donde amplió su experiencia en distintos clubes, incluidos el Amorebieta y la Federación Española de Fútbol. Recientemente, tomó el cargo de director deportivo del Estepona, donde ha estado trabajando para mejorar el club y sus estructuras.
Su visita reciente a Bilbao, donde participó en un evento en la Universidad del País Vasco junto a su excompañero Raúl García, fue una oportunidad para compartir experiencias y reflexionar sobre la salud en el deporte. Sin embargo, su vuelta a casa se vio empañada por su reciente tragedia personal: en abril, Guerrero perdió a su esposa, Elsa Landabaso, con quien estuvo casado durante 26 años. La comunidad futbolística se une para enviarle ánimos y apoyo en este difícil momento.



