Joan Laporta, el presidente del FC Barcelona, ha anunciado un cambio radical en el evento que estaba previsto para la previa del partido contra el Athletic Club este jueves en el Camp Nou. En lugar de rendir homenaje a los campeones del mundo, que incluye a varios jugadores del equipo azulgrana, Laporta ha optado por un acto de exaltación de la estelada, la bandera independentista catalana. Este giro se produce en un contexto tenso, marcado por recientes incidentes en los que la Policía Nacional redujo a un aficionado culé por llevar una estelada, una acción que Laporta ha calificado de «desproporcionada» y «violenta».
El presidente del Barça explicó que la decisión fue tomada porque no se considera que haya un entorno propicio para celebrar un homenaje a los jugadores que conquistaron el segundo Mundial en julio pasado. En sus declaraciones, Laporta enfatizó que el entorno actual no permite dignificar la celebración de logros deportivos, y que en cambio, los culés necesitan expresar sus sentimientos y reivindicaciones. «Hemos decidido que no se realizará un acto de homenaje a los campeones del mundo porque no se da el contexto adecuado», afirmó Laporta.
Laporta dio a conocer que el club se ha comprometido a apoyar al aficionado agredido durante los incidentes en Elche. «El FC Barcelona rechaza y condena la agresión de la Policía Nacional y exige responsabilidades por lo sucedido», dijo, al tiempo que mencionó que se han puesto a disposición del socio afectado para brindarle toda la asistencia necesaria. Además, solicitó que la situación se investigue adecuadamente, para que los responsables enfrenten las consecuencias de sus actos.
El evento del jueves se convertirá en una manifestación de apoyo a la estelada, donde se distribuirán 10,000 banderas a los aficionados presentes. Laporta defendió la estelada como un símbolo representativo de los anhelos de libertad de muchos culés y catalanes, recalcando que su expresión está amparada por la libertad de expresión garantizada en la Constitución española. «Se tiene que respetar la estelada porque representa nuestros anhelos de libertad», expresó el dirigente, quien también se mostró cercano a aficionados luciendo camisetas de la selección durante su visita a la Copa del Mundo.
Esta decisión generó controversia y ha sido objeto de discusión con la Federación Española de Fútbol, que había ofrecido un homenaje a los campeones del mundo a todos los clubes con jugadores internacionales. Aunque la idea original era llevar a cabo un homenaje significativo, la situación actual y los incidentes previos llevaron al Barça a optar por un evento de carácter político y no deportivo. La respuesta de la Federación fue que cada club tiene la libertad de organizar el homenaje a su manera, y se mostró comprensiva en relación con la decisión del Barcelona.




