La FIFA ha admitido su responsabilidad tras las críticas generadas por el fallido proyecto de abrir la institución a inversiones privadas. En una reunión de urgencia celebrada en Marruecos, la dirección de la FIFA ha emitido un comunicado reconociendo que se cometieron errores en la gestión y filtración de la propuesta a los medios. En este sentido, la organización ha manifestado su compromiso para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro, mientras que, al mismo tiempo, reafirmó su apoyo al presidente Gianni Infantino, quien ha liderado la FIFA durante casi una década.
El comunicado de la FIFA, divulgado a altas horas de la noche, subraya que los miembros del Consejo de Dirección presentes en la reunión confirmaron su respaldo a Infantino, quien asumió la responsabilidad de liderar la organización. Sin embargo, su anuncio de crear la FIFA Forward Enterprise (FFE), destinada a gestionar las actividades comerciales de la institución, fue sorpresivamente revelado por la prensa, lo que desató la controversia. Este proyecto ya ha sido retirado ante la fuerte oposición de entidades como la UEFA, reflejando las tensiones existentes en la gobernanza del fútbol mundial.
Los errores en la gestión del proyecto han llevado a voces críticas dentro de la misma FIFA. Figuras como Arsène Wenger y Mattias Grafström han expresado su desaprobación respecto a cómo se manejó la situación, mientras que Grafström lamentó los «tristes y condenables» acontecimientos que dieron lugar a la retirada de la propuesta. Además, la renuncia de Carlos Cordeiro, principal asesor de Infantino, reafirma el creciente descontento en la organización respecto a su liderazgo. Estos eventos han hecho que las críticas hacia Infantino resuenen más allá del ámbito futbolístico.
Desde el ámbito político, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha manifestado su falta de confianza en Infantino, sugiriendo que su falta de consulta directa con los mandos de la FIFA debería ser motivo suficiente para que se retire de su cargo. Asimismo, líderes en el fútbol europeo y de la Concacaf han expresado descontento, incluso considerando acciones legales contra la FIFA y cuestionando la legitimidad del proyecto propuesto. La UEFA, en un comunicado crítico, ha señalado que la FIFA ya no puede ejercer el poder de tomar decisiones de manera unilateral.
Ante este panorama, Infantino, que es el único candidato hasta el momento para la reelección prevista en marzo de 2027, enfrenta un reto considerable; necesita el apoyo de al menos 106 de las 211 federaciones miembro para prolongar su mandato. Sin embargo, la retirada de apoyo de varias federaciones europeas, junto con el clamor por su salida expresado por figuras del fútbol como Luis Figo y el príncipe Ali ben Al Hussein, sugiere que su futuro al frente de la FIFA está más en entredicho que nunca. La presión aumenta y cambian las dinámicas dentro de una institución que ha enfrentado serias repercusiones tras el escándalo del proyecto de inversión privada.




