El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reiteró este domingo el rechazo de Israel al último plan de paz para Gaza propuesto por el presidente de EE. UU., Donald Trump. Este plan, formulado en 15 puntos por la Junta de Paz de Trump, establece un proceso por etapas en el que se buscaría la desmilitarización de Hamas y la transferencia gradual de poder a una nueva administración palestina. Netanyahu, que mantuvo un prolongado silencio sobre el tema, subrayó que el borrador enviado por la administración Trump no contaba con el respaldo israelí, aclarando que se habían presentado comentarios al respecto, pero que la posición de su gobierno era opuesta a la propuesta estadounidense.
Durante una reunión del gabinete, Netanyahu hizo hincapié en que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no llevarán a cabo ninguna retirada de tropas hasta que Hamas se desarme por completo. «Quiero ser preciso aquí: Israel rechaza el documento de 15 puntos», declaró enérgicamente, y reafirmó su firme postura contra la creación de un estado palestino, tanto en Gaza como en Cisjordania. Estas declaraciones se producen en el contexto de un reciente brote de violencia en la región, que ha dejado miles de muertos y ha angustiado a ambos lados del conflicto.
Por su parte, después de los comentarios de Netanyahu, el grupo Hamas instó a los mediadores a seguir presionando a Israel para que cumpla con el acuerdo de paz aparentemente acordado. Basem Naim, un alto funcionario de Hamas, manifestó su compromiso con la hoja de ruta del proceso de paz y solicitó la intervención del gobierno estadounidense para presionar a Netanyahu y su administración. En un clima de creciente tensión, el conflicto sigue cobrando un alto precio humano, con más de 1,250 asesinatos en Gaza desde el alto el fuego de octubre de 2025, mientras que las cifras de víctimas en Israel se dispararon tras el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023.
La relación entre Netanyahu y Trump, que alguna vez fue considerada cordial y de colaboración, parece estar bajo tensión desde que ambos países se aliaron para llevar a cabo ataques contra Irán. Las diferencias de opinión han quedado evidenciadas cuando Trump se ha mostrado crítico hacia algunas de las acciones de Netanyahu. En una declaración a la prensa, Trump llegó a manifestar que consideraba «loco» el comportamiento del primer ministro en relación a sus asuntos con Líbano. Esta discordancia en las opiniones podría complicar los esfuerzos para alcanzar un cese al fuego y una resolución duradera al conflicto en la región.
A pesar de las tensiones, Netanyahu ha seguido valorando la asociación con EE. UU., subrayando la importancia de la cooperación en temas estratégicos como la prevención de que Irán obtenga armas nucleares. Sin embargo, su rechazo al plan de paz de Trump plantea interrogantes sobre la viabilidad de posibles acuerdos futuros y la estabilidad regional. Este desacuerdo público, poco común entre los dos aliados tradicionales, pone de manifiesto las dificultades que enfrenta Netanyahu en su campaña de reelección, en medio de promesas incumplidas de una «victoria total» sobre Hamas y operaciones militares en Líbano.




