La primera cena TIME100 Art Impact celebrada en Nueva York el 5 de octubre reunió a un selecto grupo de artistas, coleccionistas, curadores y guardianes culturales en una velada destinada a honrar la creatividad y el impacto del arte a lo largo de la historia. Con el lanzamiento de la primera lista TIME100 Art de TIME, los asistentes fueron testigos de conmovedores discursos y brindis por parte de siete homenajeados emblemáticos. Cada uno de ellos, proveniente de diversas disciplinas dentro del mundo del arte, compartió historias personales que destacaron la rica tapestria de imaginación e inspiración, mostrando cómo el arte puede conectar generaciones y comunidades en todo el mundo.
Ronald Lauder, un notable coleccionista y filántropo, fue el primero en ofrecer su brindis. Recordando su amor por el arte desde una temprana edad y su experiencia en el Museo de Arte Moderno, narró cómo el encuentro con obras maestras le permitió apreciar no solo la belleza, sino la capacidad del arte para preservar la historia. Con su corazón lleno de gratitud por la tradición que ha podido transmitir a su familia, Lauder enfatizó el papel vital de los coleccionistas como custodios del patrimonio artístico, una responsabilidad que trasciende generaciones y que mantiene viva la memoria cultural en tiempos difíciles.
Matthew Bogdanos tomó el escenario a continuación, siendo un firme defensor de la justicia cultural y la repatriación de artefactos robados. En su brindis, el ex Marine, ahora fiscal de delitos de arte, honró el esfuerzo colectivo de aquellos que se dedican a recuperar nuestro patrimonio artístico común. Subrayó la importancia de articular nuestra humanidad compartida a través del respeto por la historia, señalando que los artefactos culturales actúan como puentes que nos conectan con nuestro pasado, ofreciendo esperanza y unidad en un mundo fracturado.
La pintora Amy Sherald, conocida por su retrato de Michelle Obama, también ocupó un lugar destacado entre los homenajeados. Su discurso aborda la complejidad de la influencia en el arte, desafiando la idea de medir el impacto a través de cifras o ventas. Sherald destacó cómo la verdadera influencia se manifiesta en momentos personales y silenciosos, donde artistas y seres humanos comparten y se inspiran mutuamente. Sin embargo, enfatizó que es la imaginación, especialmente en aquellos que han sido excluidos de la promesa de la sociedad, la que abre puertas y permite a otros transitar por caminos previamente inexplorados.
Por último, el dinámico dúo Alicia Keys y Swizz Beatz cerró la serie de brindis, hablando sobre su misión de hacer el arte accesible y significativo para todos, especialmente para las generaciones más jóvenes. Sus esfuerzos por empoderar a los artistas y fomentar una comunidad en torno a la apreciación del arte culminaron en un llamado a la unión y la celebración del potencial colectivo. En esta noche iluminada por la creatividad y la unión, cada brindis sirvió como un tributo profundo a la influencia duradera del arte, un recordatorio poderoso de que la colaboración y la imaginación pueden formar un legado trascendente.



