Turismo en Cuba: ¿Cómo las sanciones han cambiado la industria?

La crisis del turismo en Cuba se ha agravado drásticamente desde el inicio del presente año, con una notable caída del 58.4% en el número de viajeros extranjeros en comparación con el mismo período del año anterior. Según cifras publicadas por la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei), menos de 360,000 turistas visitaron la isla en los primeros cinco meses de 2026. Esta disminución se atribuye a las sanciones más estrictas impuestas por la administración del expresidente Donald Trump, que ha focalizado sus esfuerzos en limitar la entrada de divisas al gobierno cubano, un régimen que enfrenta serias dificultades económicas y sociales.

El impacto de las sanciones ha llevado a varias aerolíneas y cadenas hoteleras a revaluar su presencia en el país caribeño. Recientemente, Air Canada anunció la suspensión indefinida de sus vuelos a Cuba, citando la incertidumbre política y económica del país como la razón principal. Este anuncio es significativo ya que los turistas canadienses representaban la parte más sustancial de los visitantes extranjeros, alimentando así la vital industria turística de la isla. La salida de Air Canada no es un hecho aislado, ya que otras aerolíneas están considerando decisiones similares ante el panorama económico incierto.

Las empresas hoteleras españolas, como Meliá e Iberostar, también han tomado medidas drásticas, cerrando varios de sus hoteles en la isla en respuesta a un plazo impuesto por el gobierno de EE. UU. para cortar sus lazos con el conglomerado cubano GAESA, controlado por las fuerzas armadas. El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, no ha escatimado en criticar a GAESA, señalando que favorece a una élite mientras oprime a la población. Las repercusiones de estas sanciones no solo afectan el sector hotelero, sino que también se traducen en un menor flujo de turistas y, por ende, menos ingresos para el país.

Las sanciones estadounidenses y el bloqueo petrolero han exacerbado la crisis interna de Cuba, ya de por sí afectada por la escasez de productos básicos. Recientemente, se reportó que la tasa de supervivencia de niños con cáncer ha caído de un 85% a un 65% debido a la disminución en el suministro de medicamentos, bloqueados a raíz de las sanciones. Además, la crisis de combustible ha paralizado diversas áreas de la economía, incluyendo la recolección de basura, lo que ha ocasionado un problema visible en la salud pública con montones de basura acumulada en las calles.

La acumulación de problemas ha generado un descontento creciente entre la población, con protestas raras pero significativas debido a los cortes de electricidad prolongados que afectan la vida diaria. Algunos fieles católicos han informado sobre la escasez de hostias de comunión, lo que pone de manifiesto el impacto de la crisis en todos los aspectos de la vida pública, incluso la espiritual. Con reportes de racionamiento de estos artículos sagrados en La Habana, la situación se torna crítica, dejando claro que las dificultades económicas han permeado incluso las esferas más íntimas de la sociedad cubana.