Un tiroteo trágico en el histórico complejo de pirámides de Teotihuacán dejó a una mujer canadiense de 32 años muerta y a otras 13 personas heridas. El incidente, que ocurrió en uno de los destinos turísticos más importantes de México, ha conmocionado tanto a la población local como a los turistas que visitaban el sitio arqueológico. Las autoridades han confirmado que el tirador, identificado como Julio César Jasso Ramírez, un mexicano, abrió fuego en un ataque que comenzó alrededor de las 11:00 AM del lunes. La noticia llega en un momento sensible, a solo siete semanas del comienzo de la Copa del Mundo de la FIFA en la Ciudad de México, lo que ha generado preocupaciones sobre la seguridad de los eventos programados para recibir a millones de visitantes.
Los relatos de testigos describen escenas caóticas de pánico, con turistas corriendo en todas direcciones para escapar del peligro. Una pareja británica que se encontraba en el lugar narró que escucharon disparos y vieron a otros turistas gritando mientras intentaban huir del sitio. «Fue aterrador; no había un protocolo claro de evacuación y la confusión reinaba mientras algunas personas todavía entraban al sitio sin saber lo que estaba ocurriendo», relataron. La ausencia de controles de seguridad a la entrada también fue un punto destacado por los testigos, generando cuestionamientos sobre la preparación de las autoridades para manejar situaciones de emergencia.
Las víctimas del tiroteo incluyen a turistas de varias nacionalidades, con individuos de Canadá, Colombia y Rusia entre los heridos. Según informes de los médicos, entre los afectados había un niño pequeño que sufrió una herida en la pierna. El evento ha atraído respuestas rápidas de los funcionarios, incluida la presidenta Claudia Sheinbaum, quien afirmó que se está monitoreando la situación y que el gobierno está colaborando con las autoridades canadienses. En un mensaje de condolencias, el primer ministro canadiense Mark Carney expresó su tristeza por la pérdida de vidas y agradeció la rápida respuesta de las autoridades mexicanas.
Teotihuacán, conocido por sus impresionantes pirámides, incluidas la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna, es un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El complejo, que atrae a millones de turistas cada año, se había preparado recientemente para ofrecer una experiencia nocturna inmersiva coincidiendo con la Copa del Mundo. Sin embargo, el reciente incidente ha oscurecido esas iniciativas y ha llevado a las autoridades a reevaluar las medidas de seguridad en torno a eventos turísticos y la proximidad a la Copa del Mundo, en un contexto marcado por episodios de violencia en varias partes del país.
A pesar de la creciente violencia relacionada con el narcotráfico en México, la mayoría de los tiroteos no suelen afectar a los turistas extranjeros. Sin embargo, este trágico evento ha alentado a las autoridades a reforzar la seguridad en el sector turístico, en especial a medida que se aproxima el gran evento futbolístico, que espera reunir aproximadamente 5.5 millones de visitantes internacionales. Con la primera jornada programada para el 11 de junio, los organizadores se han comprometido a desplegar cerca de 100,000 agentes de seguridad para asegurar la protección de los asistentes, mientras los ecos de la tragedia en Teotihuacán resuenan en el ámbito público.




